miércoles, 25 de mayo de 2011

Equilibrio

Me pesa el dinero en la mano y los sentimientos en el aire.
Me agobia el humo denso que no me deja ver más allá, pero me asusta lo poco que puedo ver.
Me abruman las personas y dejar mi futuro a la suerte.
Correr en exceso cuando apenas diviso la meta.
Me da miedo que la libertad me atrape y que su falta me supere.
Culminar lo ambicioso sin dominar la realidad.
Que ésta me secuestre y construya muros a mi alrededor, que me dañe, que me destruya.


Me angustia que todo permanezca estático o que cambie con un giro de muñeca.
trocar una noche por cientos de atardeceres, que no se cumplan mis sueños, que ni siquiera los tenga y todo se convierta en una tarde de domingo.
Que yo no sea yo, si no un producto de las circunstancias.
Que mis pensamientos me secuestren y no me dejen salir de mí.
Ser inmutable, que nada me acaricie, me toque, me transcienda o que todo me roce, me abrase, me consuma...
Nunca llegar a conocerme, a conocerte.
Llegar al fondo, nadar en la superficie.
Que la aguja del reloj nunca pare, que pare para siempre, que el tiempo pase y todo permanezca intacto, que el sol gire y me encuentre sentada en el mismo sitio.
No encontrar la vuelta de tuerca, apretarla demasiado fuerte.
Que busque razones, que esas razones no existan, que las haya creado yo, que todo sea producto de una mente pensante y que esto no tenga ningún sentido, que tenga un sentido completo.

Me aterroriza no ser capaz de encontrar el equilibrio en todo lo anterior.

Nora F.